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jueves, 3 de octubre de 2013

¡Mata al gato!

Guión de cortometraje adaptación del relato de Edgar Allan Poe, El gato negro.

 1. INT. LIBRERÍA ESOTÉRICA - DÍA
Una librería de paredes oscuras y luz tenue. En las
estanterías, libros de adivinación, espiritualismo, hadas y
duendes, magia, ocultismo, profecías, cuentos góticos...
En el mostrador, el LIBRERO (42, va de negro), ojea un
libro. Alterna un vistazo a un reloj de pared con otro a la
puerta. El librero desecha el libro y aburrido repiquetea
sobre el mostrador. Entra una MUJER (50). Él se incorpora
enseguida, para atenderla.Ella se queda en la puerta.
MUJER
Disculpe, me han dicho que han
abierto una nueva librería en esta
misma calle. ¿Podría indicarme
dónde se encuentra?
El librero pone cara de decepción que muy pronto se torna en
furia contenida.
LIBRERO
¿Una librería? ¿ Y me puede decir
qué es lo que es esto, señora?
La mujer mira a su alrededor.
MUJER
(sonríe)
Una librería. Pero no el tipo de
librería que yo andaba buscando.
LIBRERO
Pues entonces usted tampoco es el
tipo de cliente que yo busco, así
que... ¡Váyase al cuerno!
MUJER
(ofendida, coge la puerta y
antes de salir)
No se le hunda su guarida.
Ella se va indignada. Él resopla, coge el libro y lo ojea.
LIBRERO
Ya lo está haciendo, ya lo está
haciendo...
2.
2. EXT. CALLE LIBRERÍA - TARDE
El librero cierra la tienda. En el rótulo de la misma se
lee: LIBRERÍA LA GUARIDA. Antes de meterse en su coche, un
sencillo y viejo utilitario, se vuelve y mira hacia atrás.
En la acera de enfrente, un poco más arriba, en una librería
más grande y luminosa llamada EL LECTOR FELIZ, los clientes
entran y salen casi sin interrupción.
Al librero se le pone cara de resquemor y entra en el coche
cerrando con un PORTAZO.
3. INT/EXT. COCHE - NOCHE
El librero busca aparcamiento en una zona de pequeñas casas
adosadas. Ve un hueco libre un poco más adelante.
En ese momento, un BMW aparece desde una calle transversal y
ocupa el hueco antes que el librero. Éste GOLPEA EL VOLANTE
con rabia.
4. EXT. FACHADA CASA DEL LIBRERO - NOCHE
El librero abre la puerta del jardín anterior a su casa,
decorado por algunas rosas negras, y se dirige a la puerta
de la vivienda.
5. INT. RECIBIDOR - NOCHE
En la puerta hay colgado un amuleto para ahuyentar a los
malos espíritus.
El librero abre y se queda en el umbral de la puerta.
Frente a él, erguido sobre sus patas, un gato negro le mira
fijamente.
El librero observa al animal con una cínica e inquietante
sonrisa congelada. El gato ladea la cabeza, curioso.
Entonces, el librero tuerce el gesto.
LIBRERO
¡Lárgate de mi vista asqueroso y
sucio gato del infierno!
El gato lanza un MAULLIDO y sale corriendo, huyendo en
dirección contraria a la puerta.
La ESPOSA (42) del librero sale de la cocina y aparece allí,
con un delantal y un cuchillo grande en la mano.
3.
ESPOSA
(enfadada, apuntándole con el
cuchillo)
¡Eh! ¿Se puede saber qué te ha
hecho ahora Darky?
El librero echa una mirada de animadversión a su esposa y
luego cierra la puerta.
LIBRERO
(dirigiéndose al salón)
Arruinarme, eso es lo que hace tu
Darky...
ESPOSA
(alzando las manos al cielo)
¡Ay la virgen, ya estamos otra vez!
Vuelve hacia la cocina.
6. INT. SALÓN - NOCHE
El librero entra y, poniendo cara de pocos amigos, busca con
la mirada dónde puede haberse metido el gato.
ESPOSA (O.S.)
(mientras se lava las manos
con AGUA desde la cocina)
¡La manía que le has cogido! ¡Darky
es bueno! ¡Él no tiene la culpa de
que te vaya mal con la tienda!
(entra secándose las manos en
el delantal)
¿No crees que la librería nueva
tendrá algo que ver?
LIBRERO
(tirando la chaqueta sobre el
sofá)
Abrió al poco de que tú recogieras
a ese gato negro.
ESPOSA
(mueve la cabeza)
¡Claaaro! ¡El dueño de la librería
nueva lo puso en mi camino para
hundir tu negocio!
Ella vuelve a la cocina.
4.
LIBRERO
(sigue buscando al gato)
Eres muy graciosa, ¡pero tu sentido
del humor no pagará las facturas!
ESPOSA (O.S.)
¡Y a este paso tus libros de brujas
y duendes tampoco!
(entra)
Estamos en crisis, la gente está
deprimida, ¡y no quieren deprimirse
aún más! Por eso ahora compran
libros que hablan del optimismo, la
superación, la confianza en uno
mismo... ¿No has pensado en darle
"un nuevo estilo" a tu librería?
LIBRERO
(se acerca)
No, mira, no sabes de lo que
hablas. En el mundo hay fuerzas,
¿vale? Fuerzas que desconocemos,
que no comprendemos. Y has metido a
una en mi casa, ¿entiendes?
Reformar la librería costaría
mucho, pero deshacerte del gato...
ESPOSA
(gritando fuerte y provocando
que él se aleje)
¡Y dale! ¡Qué supersticioso! ¡Darky
no se va a ningún lado! Antes me
voy yo con él.
LIBRERO
Mira, ¿no querías que me librase de
mis brujas y mis duendes? Pues por
algo se empieza.
ESPOSA
Te recuerdo que ésta era la casa de
mi difunto padre. Así que a lo
mejor el que se tiene que ir, es
otro.
LIBRERO
Sí, me voy. ¡Pero a beber vino! Es
la única forma que tengo de
aguantarte...
(busca con la mirada)
De aguantaros.
Se va.
5.
7. INT. SÓTANO - NOCHE
El librero entra, cerrando a su espalda, enciende la luz y
empieza a bajar las escaleras.
ESPOSA (O.S.)
¡Eso, bebe vino, que te alegrará el
alma! ¡La tienes más negra que el
pelo de Darky!
El librero se detiene en medio de la escalera y dirige una
mirada llena de tirria hacia atrás. Luego sigue bajando.
ESPOSA (O.S.)
¡Y a ver si terminas esas obras de
una vez, que al final me veo
llamando al albañil...!
(con especial retintín)
¡Como pasa siempre!
El librero mira a la pared del fondo de la estancia: hay un
boquete de medio metro en mitad de la misma, y al lado una
carretilla, ladrillos, material de mezcla, un martillo
grande y otras herramientas... Una reforma sin acabar.
LIBRERO
(hace un ademán con la mano)
¡Bah!
El librero se dirige a una estantería repleta de botellas de
vino. También hay varias copas y un abrecorchos.
ESPOSA (O.S.)
¡Darky, cariño, ¿dónde estás?!
¿Dónde estás tesoro?
El librero abre una de las botellas y se llena una copa de
vino. Se oye un MAULLIDO proveniente del salón. Él dirige
una mirada de rabia hacia arriba y bebe un buen trago.
ESPOSA (O.S.)
¡Ahí estás! Ya pasó cariño. ¡No
vuelvas a escabullirte Darky!
(haciendo mimitos)
¿Qué iba a hacer mami si te
perdieras, eh, qué iba a hacer mami
si te perdieras, gatito?
Al librero se le abren los ojos como platos. Se le dibuja en
la cara una siniestra sonrisa, mientras su mirada sigue
dirigiéndose hacia el salón.
6.
8. INT. DORMITORIO - NOCHE
Sobre la cabeza del librero hay un atrapasueños colgado en
la pared. Él está en la cama, despierto, inquieto. Comprueba
que su mujer está dormida. Ella emite unos LEVES RONQUIDOS.
El librero sale de la cama y, con cuidado de no hacer ruido,
se dirige hacia la puerta y sale de la habitación.
9. INT. TRASTERO - NOCHE
El librero rebusca en el trastero hasta dar con una linterna
y un saco. Enciende la linterna y se va de allí.
10. INT. COCINA - NOCHE
La luz de la linterna penetra en la cocina.
LIBRERO (O.S.)
(susurrando)
Darky, Darky, ¿dónde estás Darky?
El librero entra y se sonríe al ver al gato jugando con un
ovillo de lana. Al ser sorprendido por el haz de luz, el
animal se retira hacia una esquina.
El librero, tras pensar un instante, suelta la linterna
sobre la mesa de la cocina, sin que ésta deje de apuntar al
gato, abre la nevera, coge un cartón de leche, y saca hacia
afuera el cajón de las verduras para qué este mantenga la
puerta de la nevera abierta. Luego, se inclina, deja el saco
sobre el suelo y derrama un poco de leche delante de él.
LIBRERO
(susurrando)
Mira Darky, la leche que tanto te
gusta. Ven a por ella, gatito.
El gato duda, pero finalmente se dirige hacia la leche.
LIBRERO
(susurrando)
Eso es, muy bien gatito, vamos...
El gato comienza a lamer la leche. Entonces, el librero
extiende sus brazos y lo agarra, alzándolo ante él.
LIBRERO
¡Ya te tengo!
7.
Pero el gato MAULLA y araña al librero en plena cara. Éste
suelta al animal y se cubre el rostro al tiempo que deja
escapar un GRITO DE DOLOR.
11. INT. DORMITORIO - NOCHE
La esposa del librero se incorpora de súbito sobre la cama
al oír el grito, visiblemente alterada.
ESPOSA
¡Darky!
12. INT. COCINA - NOCHE
El librero se incorpora, mientras sigue QUEJÁNDOSE. Aparta
la mano de su cara y se la mira. La tiene manchada de
sangre. Un profundo corte adorna su entrecejo. Coge la
linterna y busca al gato con la mirada llena de odio. Lo
encuentra retirado en una esquina.
LIBRERO
Malnacido...
El librero se pone a buscar entre los cajones hasta dar con
el cuchillo grande. Apunta con él hacia el gato.
LIBRERO
Ahora te vas a enterar.
El librero se dispone a dirigirse hacia el gato. En ese
momento aparece su esposa por detrás...
ESPOSA
¡Ni se te ocurra tocarle un...!
El librero, al dar un paso hacia delante, resbala con la
leche del suelo y, luchando por no perder el equilibrio,
mueve sus brazos hacia delante y atrás hasta que... el
cuchillo acaba clavándose en algo detrás de él.
ESPOSA (O.S.)
...pelo.
El librero suelta el cuchillo e inquieto, se vuelve con
lentitud. Descubre a su esposa con el cuchillo clavado en
mitad de la frente. Ella tiene los ojos fijos en el
cuchillo. Él se pone muy nervioso.
LIBRERO
Oooh, no, no, no...
8.
Ella le mira a él justo antes de caer de espaldas. Su cabeza
se golpea duramente contra el suelo. Un charco de sangre
empieza a aparecer detrás de ella al mismo tiempo que la
sangre de la brecha en la frente inunda su cara. Sus ojos
están abiertos, pero ella no se mueve ni respira.
El librero la observa descompuesto y se acerca a ella para
tomarla el pulso.
LIBRERO
No, no, no no, no, no, no, no...
Coge su muñeca y la suelta al poco. Consternado, agacha la
cabeza. Pero enseguida la levanta y el odio inunda de nuevo
su expresión. Se incorpora, coge la linterna y apunta hacia
donde estaba el gato. Ya no está.
LIBRERO
(fuera de sí)
¿Dónde estás?
El librero sale de allí, con el cuchillo en la mano y la
linterna.
LIBRERO (O.S.)
¡Has sido tú maldito demonio, dónde
estás, aaaah!
13. EXT. FACHADA CASA DEL LIBRERO - NOCHE
LIBRERO (O.S.)
¡Te mataré, te mataré, aaah...!
Una luz en la casa de al lado se enciende...
14. INT. SÓTANO - AMANECER
El librero baja a su mujer envuelta en una sábana,
arrastrándola por los escalones.
Una vez abajo, coge el martillo grande y empieza a derruir
la pared medio en obras. Se seca el sudor con un pañuelo que
saca de su bolsillo.
Cuando el agujero es lo bastante grande, mete a su mujer en
el hueco. Luego dirige una mirada hacia la puerta del
sótano, que ha dejado abierta, y se esconde tras la
estantería de los vinos.
Espera... Se seca de nuevo el sudor con el pañuelo... Mira
hacia la puerta...
9.
LIBRERO
Vamos, ven con tu dueña, vamos...
Sigue esperando... Al poco aparece el gato por la puerta. El
librero sonríe y el animal baja las escaleras y se dirige
hacia el agujero, hasta meterse dentro. Entonces el librero
sale de su escondite y se mete también en el agujero.
LIBRERO (O.S.)
¡Te tengo!
El gato MAULLA, sorprendido. El librero sale estrangulando
al gato entre sus manos, con el pañuelo; una expresión
demencial inunda su rostro. Cuando el gato deja de moverse,
lo coge como si fuera un trapo y lo tira dentro del agujero.
Luego, trata de recuperar aire y entonces coge su móvil y
llama.
LIBRERO
Hola, quiero denunciar la
desaparición de mi mujer.
15. INT. LIBRERÍA ESOTÉRICA - TARDE
El librero, en el mostrador, inquieto, repiquetea en la
mesa. Mira hacia los estantes: hay una clienta, una CHICA
GÓTICA (18), ojeando libros. El librero se despreocupa de
ella y vuelve a sus pensamientos. Su respiración se agita,
empieza a sudar, se estira el cuello...
UN LIBRO CAE de repente encima del mostrador, haciendo que
el librero se sobresalte. La chica gótica, sonriente, deja
tres libros más junto al primero. El librero la mira raro.
LIBRERO
¿Te los vas a llevar todos?
Ella asiente sonriendo y luego mira a su alrededor,
entusiasmada, mientras el librero, observándola desconfiado,
empieza a pasar los libros por el lector.
CHICA GÓTICA
Esta librería es una pasada... ¡Se
la voy a recomendar a todos mis
amigos!
LIBRERO
(arqueando una ceja)
Hum...
10.
16. EXT. CALLE LIBRERÍA - TARDE
El librero cierra. Mira hacia el otro lado de la calle.
Frente a la librería nueva, hay un coche de la policía
nacional y varios vecinos formando una piña para ver lo que
pasa dentro. Uno de ellos, de edad avanzada, se separa del
grupo y se dirige a donde está el librero.
LIBRERO
¿Qué ha pasado?
VECINO
Las chismosas aquellas, que dicen
que han arrestado al dueño de la
librería porque es el líder de una
secta satánica. ¡A ver quién se va
a creer eso! El caso es que se lo
han llevado arrestado, pero... ¿Una
secta satánica? ¡Bah, bobadas!
El vecino se aleja. El librero se dirige hacia el coche,
estupefacto. Pero pronto, su asombro va desapareciendo tras
una sonrisa triunfal.
17. INT/EXT. COCHE - NOCHE
El librero, muy animado, trata de seguir la letra del PAINT
IT BLACK de los Rolling Stones, que suena por la radio.
Llega a su zona y ve el mismo hueco vacío delante de su casa
de la otra noche. Esta vez no se le escapa. Y justo cuando
está aparcando, aparece de nuevo el BMW. El librero se queda
mirando al conductor con una sonrisa de oreja a oreja.
18. EXT. FACHADA CASA DEL LIBRERO - NOCHE
El librero sale del coche y se dispone a entrar en su casa
mientras SILBA la canción de los Rolling.
De repente una mano toca su hombro. El librero se vuelve y
ve a un hombre de unos cincuenta y un años, de sonrisa
afable. Aunque extrañado por su presencia en un primer
momento, enseguida le muestra una sonrisa similar.
LIBRERO
¿En qué puedo ayudarle?
INSPECTOR
Disculpe que le moleste, pero...
(le enseña su identificación)
(MÁS)
11.
INSPECTOR (continúa)
¿Es usted quien ha denunciado la
desaparición de su mujer?
La sonrisa del librero se borra enseguida de su rostro.
19. INT. COCINA - NOCHE
El inspector da vueltas por allí, observando con atención.
El librero, meditabundo, fija su mirada en la zona del suelo
donde cayó su mujer, ahora limpia y sin rastro de sangre.
INSPECTOR
(mientras curiosea)
Sé que suena machista, pero una
cocina puede decir mucho de una
mujer. Se lo digo por experiencia,
mi esposa se pasa todo el día allí
metida. ¡Y sin motivo!, porque mire
que a mí me encanta cocinar...
LIBRERO
(cortándole)
Me ha sorprendido mucho su visita,
inspector. Siempre pensé que no se
ocupaban tan rápido de los casos de
desaparecidos.
INSPECTOR
(sonríe)
Ya me di cuenta de su sorpresa al
verme. Somos precavidos con las
denuncias de desaparición porque la
mayoría acaban por ser sólo falsas
alarmas. Sin embargo, al parecer,
sus vecinos llamaron anoche
informando de unos gritos. La
unidad que se acercó después no vio
nada extraño por aquí, pero yo
quería hablar con usted
personalmente sobre ello.
LIBRERO
(empieza a ponerse nervioso)
¿Sobre qué?
INSPECTOR
Pues... Los gritos.
LIBRERO
¡Ah! Anoche no podía dormir y bajé
a ver la tele. Ponían una película
(MÁS)
12.
LIBRERO (continúa)
de terror. A veces no me doy cuenta
y subo el volumen demasiado.
INSPECTOR
Entiendo. ¿Y cuál era la película?
LIBRERO
De terror.
INSPECTOR
... No me ha entendido. No de qué
género, sino qué película era.
LIBRERO
No me acuerdo. Me quedé dormido.
INSPECTOR
... Vaya. Ver películas de terror
como método contra el insomnio.
(sonríe)
Lo tendré que probar. Dígame, ¿ese
arañazo se lo hizo su gato?
LIBRERO
¿Qué gato?
INSPECTOR
He hablado con sus vecinos antes de
encontrarme con usted y me han
dicho que tienen un gato. Un gato
negro, ¿verdad? ¿Dónde está?
LIBRERO
Esta mañana ya tampoco estaba. No
sé cómo se me ha pasado...
INSPECTOR
Tranquilo, le comprendo; es normal
que cuando uno está preocupado se
le olviden ciertos detalles.
LIBRERO
Claro...
INSPECTOR
¿Y cómo se hizo el arañazo?
LIBRERO
Me caí en la ducha.
13.
INSPECTOR
Vaya, qué mala suerte.
LIBRERO
S-sí.
INSPECTOR
¿Me acompaña a la puerta? Debo irme
ya.
LIBRERO
Por supuesto.
El inspector sale de la cocina y el librero aprovecha para
dejar escapar una EXHALACIÓN.
20. INT. RECIBIDOR - NOCHE
El librero acompaña al inspector hacia la puerta.
INSPECTOR
Dígame, ya sólo por curiosidad...
¿En qué trabaja usted?
LIBRERO
Tengo una librería esotérica.
INSPECTOR
¡Vaya! Siempre me ha interesado
mucho ese tema.
LIBRERO
(mirando a la puerta)
Ajá...
INSPECTOR
¡En serio! Está mal que yo lo diga,
porque los policías debemos
guiarnos por el método deductivo,
pero siempre he creído que en el
mundo hay determinadas energías,
fuerzas que no percibimos...
LIBRERO
¡Claro, es lo que siempre le
decía...
(sonríe)
Le digo a mi mujer.
INSPECTOR
¡Y yo a la mía! Lo más curioso de
todo es que la mayoría de la gente
(MÁS)
14.
INSPECTOR (continúa)
piensa que esas fuerzas ocultas son
siniestras, y las temen. Pero mi
opinión es que están ahí para
ayudarnos. El universo tiene una
especie de plan, un plan para el
hombre, y esas fuerzas se encargan
de que ese plan se cumpla, ¿no
piensa usted lo mismo?
LIBRERO
(se le borra la sonrisa de la
cara)
Ya... ¿Me-me permite?
El inspector, confuso, se aparta, y el librero extiende el
brazo y abre la puerta.
INSPECTOR
¿Qué? Ah, sí, claro... No se
preocupe usted por su mujer, estoy
seguro de que aparecerá muy pronto.
Por cierto...
(se detienen en el umbral,
justo antes de salir)
Vaya, perdone, acabo de caer en la
cuenta, qué despiste... La casa de
sus vecinos tiene un sótano.
¿Dispone usted también de uno?
El librero se le queda mirando, incrédulo.
21. INT. SÓTANO - NOCHE
El librero y el inspector bajan las escaleras.
INSPECTOR
Disculpe mi insistencia, le prometo
que no tardaré más de un minuto...
(su mirada recae en la
estantería de los vinos)
¡Vaya, ya veo que es usted un
coleccionista de vinos!
Mientras el inspector sigue hablando, el librero echa una
ojeada a la pared, ahora reconstruida, tras la que se oculta
su mujer y el gato. Luego observa al inspector admirando su
colección de vinos, y su expresión se relaja, hasta sonreír.
INSPECTOR (O.S.)
Le tengo que reconocer que los
vinos son también una de mis
(MÁS)
15.
INSPECTOR (O.S.) (continúa)
debilidades. Y estas etiquetas
demuestran un muy buen gusto, sí
señor...
LIBRERO
(se acerca al inspector)
Permítame invitarle a una copa.
INSPECTOR
No, por favor, no quisiera
molestarle más...
LIBRERO
Ninguna molestia, ninguna
molestia... Mire...
(coge una botella)
Éste es un reserva del 2004 de las
bodegas Ondarre, de La Rioja.
Alegra de tal manera el alma que su
sabor se puede confundir con el
mismo sabor de la victoria.
INSPECTOR
Estoy de servicio pero... ¡Cómo
rechazar su invitación!
LIBRERO
¡Diga que sí!
El librero, entusiasmado, coge dos copas y entrega una al
inspector. Pero la copa se escurre entre los dedos de éste y
acaba cayendo al suelo, ROMPIÉNDOSE EL CRISTAL EN PEDAZOS.
INSPECTOR
Vaya, los siento, qué torpe soy...
Se oye un MAULLIDO tras la pared del fondo.
INSPECTOR
¿Qué ha sido eso?
El librero, pálido y quieto, no responde. El inspector se
acerca a la pared, pone la oreja sobre ella, y GOLPEA CON SU
PUÑO DOS VECES. Se oye un MAULLIDO. El inspector, asombrado,
señala al librero, al tiempo que le muestra su pistolera.
INSPECTOR
Ni se le ocurra moverse de ahí.
El librero permanece en estado de estupefacción. El
inspector se acerca a la carretilla, coge el martillo grande
y empieza a golpear la pared, con fuerza...
16.
En pocos segundos, consigue hacer un agujero lo bastante
grande como para descubrir el cadáver de la esposa del
librero. El gato negro sale de allí, intacto.
LIBRERO
No puede ser, es imposible, yo lo
maté...
(al inspector)
¡Le juro que lo maté!
INSPECTOR
Bueno... Un hombre como usted
debería saber que los gatos tienen
siete vidas.
El librero observa incrédulo al inspector y luego al animal,
hasta que se acaba derrumbando sobre sus propias rodillas,
ante la mirada triunfal del gato.

lunes, 22 de octubre de 2012

El suicida infatigable

 Adaptación a guión de cortometraje de uno de mis microrrelatos.


1.
EXT. VENTANA PISO - DÍA
Vemos al SUICIDA _) apoyando un pie sobre la ventana de
un edificio y mirando angustiado al vacío.
SUICIDA (V.O.)
Me he intentado suicidar de mil
maneras posibles. Tirándome de un
octavo piso.
El suicida se tira al vacío. GRITA.
2.
INT. COCINA - DÍA
El suicida deja abierto el gas y enciende una cerilla.
SUICIDA (V.O.)
Dejando abierta la llave del gas.
Se oye una EXPLOSIÓN.
3.
INT. SALÓN - NOCHE
El suicida se pone una pistola en la sien y se pega un
tiro que le hace salir disparado.
SUICIDA (V.O.)
Pegándome un tiro.
4.
INT. SALA DE ESPERA - DÍA
El suicida espera sentado, impaciente.
SUICIDA (V.O.)
Y así hasta mil y no hay forma.
Se abre una puerta donde hay una placa que pone
"PSICÓLOGO", y aparece un hombre. El suicida se levanta y
los dos se dan la mano amistosamente.
SUICIDA (V.O.)
Por eso hoy empiezo a ir a un
psicólogo que me ayude a resolver
mi problema. No pienso pagarle ni
una sesión y cuando me pida el
dinero le diré que no lo tengo.
Ambos pasan dentro y el psicólogo cierra la puerta.
SUICIDA (V.O.)
Ésta seguro que no falla.
NEGRO. TÍTULOS.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Lobos



Sinopsis: Una fiesta, una chica sola... ¡Y una manada de lobos dispuestos a lanzarse sobre ella!

INT. SALÓN – NOCHE

El salón de un piso de estudiantes como escenario de una fiesta universitaria. Chicos y chicas jóvenes riendo, bebiendo, fumando y charlando animadamente mientras suena un tema musical a través de un equipo.

VOZ DE CARLOS
Un amigo mío solía decir: las mujeres nos hacen vulnerables. Así que si alguna vez cometes el error de enamorarte de una, lo mejor que puedes hacer es fingir que sólo quieres sexo con ella. Pero…

       ELIPSIS.

El mismo salón pero mucho más vacío y sin música. Solo quedan cinco personas sentadas alrededor de una mesa de cristal que soporta las últimas copas de la noche. CRISTÓBAL –veinticinco años, camisa desabrochada parcialmente mostrando su pecho afeitado-, y NACHO –veinticuatro años, con una corbata puesta sobre la frente- sentados sobre el sofá; al lado de ellos, con una pierna echada sobre el brazo del sillón en el que está sentado, FELIPE –veinticinco años, lleva gafas oscuras-; y al otro lado, en el último sillón que queda, está CARLOS –veintiséis años, el mejor vestido de los cuatro-. Frente a NACHO y CRISTÓBAL se encuentra THARAIS –veinte años, atractiva, vestido negro y escotado-, sentada en una silla, sosteniendo su copa sobre la mano. Casi todos parecen un poco pasados de copas ya, sobre todo THARAIS. CARLOS, es el único que se encuentra sobrio.

Mientras hablan se escuchan unas ARCADAS provenientes del cuarto de baño.

THARAIS
(ríe)
Oídme, en serio, no es broma, ¿vale? Yo esa historia me la creo, me la creo de verdad.

CRISTÓBAL
Venga ya Tharais, no te quedes con nosotros sólo porque seamos unos pobres borrachos.

THARAIS lanza una carcajada y bebe un sorbo más de su copa.

THARAIS
Yo no me quedo con nadie. Y he bebido más que cualquiera de vosotros.

FELIPE
(en un tono algo siniestro)
Aún no lo suficiente.

THARAIS le hace una mueca burlona a FELIPE.

THARAIS
Yo lo que digo es que si estuviera en el lugar de ella, seguramente me pasaría lo mismo, que me acabaría enamorando.

NACHO
¡Tharais, pero por el amor de todos los santos y obispos, que es un mono, es un jodido mono!

THARAIS
(ríe)
¡Ya lo sé tonto! Yo… Mira, yo no digo que sea una atracción sexual, ¿vale? Es otro tipo de amor…

FELIPE
El amor sin sexo es una indecencia.

CRISTÓBAL, NACHO y CARLOS ríen la ocurrencia.

THARAIS
¡Oh, venga, dejadlo ya, no me toméis más el pelo! ¡Ya sé que es una película! ¿Vale? Pero estamos hartos de ver la típica comedieta romántica en la que la típica niña mona tonta se enamora del típico tío perfecto, y ni todas las niñas monas son tontas ni existe el tío perfecto, y sin embargo, la gente se lo cree. Pues yo me creo que una mujer pueda enamorarse de un mono gigante. Hala, qué pasa.

NACHO
Vamos, que King Kong a ti te pone.

Risas. Tharais resopla incomprendida.




CARLOS
Pues yo empiezo a estar con Tharais.

THARAIS esboza una mueca de sorpresa.

CARLOS
Lo que dice tiene bastante sentido. ¿Cómo no te vas a enamorar de un ser que podría aplastarte como a un insecto con solo proponérselo, y en lugar de eso te muestra su protección, su cariño…? Es como el cuento de la bella y la bestia. La bestia tiene secuestrada a la bella pero al final, la bella se enamora de la bestia.

THARAIS esboza una mueca de aprobación a lo que acaba de decir CARLOS.

FELIPE
Ooooh, qué bonito Carlos, eres el último romántico.

THARAIS mira a CARLOS y le hace un gesto de indiferencia hacia FELIPE.

CRISTÓBAL
Oye, pero una cosa… ¿Para ser la novia de King Kong no habría que ser contorsionista o algo así?

TODOS ríen excepto THARAIS que niega con la cabeza, y CARLOS que sólo esboza una leve sonrisa.

THARAIS
Los tíos siempre igual, sólo pensando en el sexo.

NACHO
¿Y qué tiene de malo?

FELIPE
Eso Tharais, ¿acaso no te gustaría que uno de nosotros fuera tu bestia particular?

NACHO y CRISTÓBAL ríen. THARAIS hace una mueca de asco.

CRISTÓBAL
¿Y por qué uno solo? Todos podríamos hacer de juguetones monos para ti.


THARAIS
Una manada de lobos es lo que sois.

TODOS ríen; CARLOS sonríe. Después se hace un silencio tan sólo interrumpido por el sonido de las ARCADAS que sigue llegando del cuarto de baño.

THARAIS
¿Quién es el pobre diablo?

FELIPE
Es King Kong que viene a por ti, nena.

FELIPE ríe ante su propia ocurrencia, al igual que NACHO y CRISTÓBAL.

THARÁIS
Qué gracioso.

CARLOS
Es Víctor. Ha bebido mucho y le ha sentado mal.

THARAIS
Pobrecillo. Lleva un buen rato así.

FELIPE
Que aprenda a beber. Mira tú, también has bebido mucho y no estás para que te trague el váter.

THARAIS
Ya. Pero yo por si acaso, lo voy a ir dejando.

THARAIS suelta su copa sobre la mesa.

NACHO
Sigue bebiendo mujer, con lo bien que nos lo estábamos pasando.


THARAIS
Oye guapo, ¿y tú para qué quieres emborracharme?

NACHO
(con una sonrisa pícara)
¿No te lo imaginas?

THARAIS le devuelve la sonrisa con una mueca burlona. Luego mira a su alrededor, como buscando a alguien.

CARLOS (O.S.)
Nacho, eres un perturbado, estás para que te traten.

NACHO ríe y guiña a CARLOS.

THARAIS
¿Dónde se ha metido Gisella?

CRISTÓBAL
¿Para qué la quieres? ¿No te basta con nuestra compañía?

THARAIS
No es eso. He venido con ella en su coche y pienso marcharme del mismo modo.

FELIPE
¿Ya te quieres ir? ¿No te lo estás pasando bien con nosotros?

NACHO
Si quieres conozco una forma para que nos lo pasemos mucho mejor.

THARAIS
¿Cómo? ¿Tú se la chupas a Cristóbal mientras él te mete un dedo por el culo?

NACHO abre la boca sorprendido y los demás estallan en carcajadas.

FELIPE
(riendo)
Ahí te la ha metido doblada, Nacho.


THARAIS
(recuperándose de la risa)
Carlos, en serio, ¿dónde leches se ha metido Gisella?

CARLOS
Se ha ido, Tharais, como todos los demás. Sólo quedamos nosotros y Víctor.



CRISTÓBAL
Y Víctor está a punto de desaparecer por  el
váter.

CRISTÓBAL ríe su propia ocurrencia.

THARAIS
¿Qué? ¿Se ha ido? ¡Venga ya! Si no me ha dicho nada.

Silencio. Las miradas de los chicos se cruzan entre sí.

FELIPE
Se fue con Esteban, Tharais. Hace ya un rato.

THARAIS
(sorprendida)
¿Qué? ¿Con Esteban?

FELIPE asiente. THARAIS mira a CARLOS y éste baja la vista. THARAIS entonces torna el rostro en una expresión seria y pensativa.

CRISTÓBAL
Venga Tharais, no te pongas así.

THARAIS
(con un tono triste)
¿Qué dices? Yo no me pongo de ninguna forma, vaya.

NACHO
Ese tío es un gilipollas.

FELIPE
Sí. Hay que ser muy gilipollas para no darse cuenta de que Tharais vale mucho más que Gisella.

THARAIS sonríe sin ganas.

NACHO
(con un tono algo siniestro)
Además, ¿con quién vas a estar mejor que con nosotros cuatro?

THARAIS
La verdad es que no me apetece mucho quedarme.



CRISTÓBAL
No nos digas eso, si todavía queda mucha noche.

THARAIS
Lo siento.

FELIPE
No seas mala, Tharais. Marcharte ahora sería hacerles un feo a tus anfitriones.

THARAIS se acaricia el brazo izquierdo, como si tuviera frío.

NACHO
¿Qué te pasa Tharais? No me dirás que nos tienes miedo.

THARAIS
(con voz vacilante)
Claro que no.

Los chicos ríen, excepto CARLOS.

CARLOS
Eh, chicos, no seáis capullos.

CRISTÓBAL
Tómate otra copa, Tharais.

THARAIS
(de nuevo con voz vacilante)
¿Pero qué dices? Si la fiesta ya ha terminado. ¿No ves que esto está muerto?

NACHO
Bueno, seguro que se nos ocurre algo para divertirnos.

FELIPE
(con una sonrisa siniestra)
Claro Tharais. Mira… ¿Alguna vez… Has llegado a montártelo con cuatro tíos al mismo tiempo?

CARLOS
Os estáis pasando.


THARAIS
Sois unos cerdos.


FELIPE
No. Cerdos no. Lobos. Tú mismo lo dijiste antes.

CRISTÓBAL AÚLLA y THARAIS pega un sobresalto. Todos los chicos ríen excepto CARLOS.

Una vez se apagan las risas se hace el silencio. Ni siquiera se escuchan las arcadas desde el cuarto de baño. Sólo la RESPIRACIÓN AGITADA de THARAIS que no deja de mover la vista hacia las caras de los chicos.

CARLOS
(levantándose)
Se acabó. Tharais, levántate, te llevo a casa.

THARAIS se incorpora de la silla como un resorte.

CRISTÓBAL
Oh, venga, Carlos, no jodas.

CARLOS
Para joder ya estáis vosotros.

NACHO lanza un silbido de exclamación.

THARAIS coge una chaqueta que había encima de otra silla y se la pone.

FELIPE
Eh, Carlos, ¿no estarás enfadado?

CARLOS
(cogiendo a Tharais del brazo)
Vamos.

THARAIS y CARLOS salen del piso.

NEGRO.



INT. ASCENSOR – NOCHE

CARLOS y THARAIS bajando en el ascensor.

THARAIS
Carlos, gracias. Esos payasos han llegado a asustarme.

CARLOS
Tranquila.
(pausa)
Yo jamás hubiera permitido que te hicieran daño.

THARAIS mira a CARLOS fijamente a los ojos.

THARAIS
¿Por qué?

CARLOS baja la vista.

INT. SALÓN – NOCHE

Se oye la PUERTA del cuarto de baño abriéndose.

Segundos después una chica vestida de blanco, de unos veinte años y con aspecto enfermizo aparece en el salón. Se lleva una mano a la cabeza, como si le doliera mucho. Busca a alguien con la mirada.

GISELLA
(a los chicos)
¿Dónde está Tharais?

INT. ASCENSOR – NOCHE

CARLOS mira a THARAIS a los ojos.

CARLOS
Porque me importas demasiado.

Los dos se mantienen la mirada durante unos segundos, y luego, él por fin la besa.

INT. SALÓN – NOCHE

Los chicos miran sonrientes a GISELLA.

CRISTÓBAL
Ya no está aquí, Gisella.

NACHO
Se ha ido con Víctor.

GISELLA muestra una expresión de sorpresa ante lo que acaba de oír.

GISELLA
¿Con Víctor? Oh, no, mierda, será hija de puta.

FELIPE
No te pongas así, Gisella. ¿Qué más da? Olvídales.
(con una sonrisa siniestra)
¿Por qué no te sientas aquí y te tomas una copa con nosotros?

INT. ASCENSOR – NOCHE

CARLOS sigue besando a THARAIS, más intensamente que antes, metiéndole la lengua en la boca, apretando sus pechos con las manos y deslizándolas después por su cuerpo hasta que se pierden dentro del vestido, provocando en ella gemidos de placer.

VOZ DE CARLOS
Como yo suelo decir: si alguna vez te enamoras de una mujer, lo mejor que puedes hacer es fingir que sólo quieres sexo con ella. Pero…

INT. PLANTA BAJA – NOCHE

CARLOS y THARAIS salen del ascensor, agarrados, y se dirigen a la salida.

VOZ DE CARLOS
… Si lo único que quieres es acostarte con una, entonces lo mejor que puedes hacer es fingir que estás enamorado de ella.

CARLOS y THARAIS salen.

NEGRO.

Se escucha el AULLIDO de CRISTÓBAL.

MÚSICA Y TÍTULOS DE CRÉDITOS.

FIN