sábado, 14 de marzo de 2026

MIS FAVORITAS DE LOS OSCARS 2026


Como viene siendo habitual, las nominadas a los Oscars nos dejan algunas de las mejores películas de cada año. Ni están todas las que son ni son todas las que están. Pero en este post acabarás encontrando
buen cine.


Ah, de las nominadas a mejor película no he visto ni F1 ni Sueños de trenes ni el Frankenstein de Guillermo Del Toro (ni ganas), y de las películas nominadas a mejor película internacional no he visto, ni tampoco pienso ver, La voz de Hind, porque seguramente me dolería demasiado, y es innecesario. Por desgracia, demasiado sufrimiento hemos visto, y seguimos viendo, desde Gaza, como para no desear escapar de él a través de la ventana del cine.


¡Vamos con la lista!


El agente secreto. Nota: 4. Que una película tenga una producción impecable no significa que sea una buena película, y El agente secreto es un buen ejemplo de ello. Descarrila, patina, decepciona. Innecesariamente larguísima.





Los pecadores. Nota: 5. Sobrevaloradísima película con una estructura y una mezcla de géneros que recuerdan a la cinta de culto Abierto hasta el amanecer, pero está muy por debajo de ella. Sinners combina demasiados elementos sin ton ni son, sin darle una armonía que resulte inteligente y con gracia. Lo mejor, el blues. 




Valor sentimental. Nota: 5´5. No puedo decir que sea una mala película: está muy bien escrita, rodada e interpretada, y su historia tiene profundidad psicológica y riqueza en matices, pero no hay nada en su trama que me provoque un poco de fascinación, ni siquiera el suficiente interés. Fácilmente olvidable.




Una batalla tras otra. Nota: 6´5. Se salva por su nivel de entretenimiento y por una muy buena factura técnica e interpretativa. Pero su guion está lleno de estupideces. Incluso diría que a veces quiere imitar a Tarantino, quedando muy por debajo. Apuesto a que se llevará el Oscar a mejor director y a mejor actor de reparto por un soberbio Benicio del Toro. 




Marty Supreme. Nota: 7. Su ritmo narrativo es vibrante, apoyado en un excelente guion original y en un montaje impecable (espero sendos Oscars en ambas categorías). Es de lo que más destaca en esta cinta, junto a un Timothée Chalament que, previsiblemente, se llevará el Oscar (aunque yo se lo daría a DiCaprio).




Hamnet. Nota: 7´5. Es de desarrollo difícil de digerir, pero el resultado final es sumamente satisfactorio. Chloé Zhao, muy bien apoyada en una inmensa Jessie Bucley, nos cuenta una historia que conmueve, que sana, que transforma. Y que nos enseña, una vez más, que el cine y el teatro, que el arte y la cultura, al fin y al cabo, son terapia. Se va a llevar, seguramente, el Oscar a mejor actriz y... ¡apuesto también al de mejor película!



Bugonia. Nota: 8´5. Aunque la que más me ha gustado es la nueva salvajada de Yorgos Lanthimos. Se llevará al menos el de guion adaptado, espero. Y si Emma Stone no se lo lleva es porque en esta ocasión Jessie Bucley está espectacular. Inexplicable la no nominación de Jesse Plemons. La trama de Bugonia es trepidante, sus diálogos brillantes, las actuaciones excelentes. Y tras un último giro que te deja frío... el desenlace es hermoso. Ojalá pasara de verdad.



Menciones especiales para la iraní Un simple accidente (Nota: 7), que espero que se lleve el Oscar a mejor película internacional (¿os imagináis que esto pasa en Hollywood mientras Estados Unidos sigue bombardeándoles?, hijos de p...), y para la estupendísima Weapons (Nota: 8), para mí una de las mejores pelis del años pero que solo ha recibido una nominación a actriz de reparto para Amy Madigan, que espero que se lo lleve. 


He apostado más con el corazón que con la cabeza, porque no soy de ver quinielas, prefiero dejarme llevar por mi instinto cinéfilo. Y no sería la primera vez que me va bien. Que sea lo que tenga que ser, la suerte está echada. Y que el buen cine sigue rodándose, en Los Ángeles y en cualquier parte del mundo, y por supuesto también en los países latinos y árabes, tan habitual y asquerosamente saqueados y masacrados por los anglosajones y los sionistas. Ojalá se vayan al carajo de una vez. ¡Fuerza, hermanos! ¡Viva el cine, viva la vida, viva la paz!




domingo, 28 de diciembre de 2025

28 DE DICIEMBRE


Hoy me he levantado por la mañana y en el noticiario anunciaban una noticia que decía que Trump y Putin se retaban a un duelo a muerte y morían los dos, Netanyahu se pegaba un tiro al oír la noticia, y a Milei le daba un infarto al corazón.


Hoy me he levantado por la mañana y en el noticiario anunciaban una noticia que decía que Palestina por fin era libre y que se disolvía el Estado sionista y terrorista de Israel, y que tras este genocidio se acababa también con los otros que se están dando en partes del mundo distintas.


Hoy me he levantado por la mañana y en el noticiario anunciaban una noticia que decía que a partir de ahora todos los gobiernos del planeta declaraban la vivienda, la alimentación, la sanidad, la educación, el textil y la cultura universales y gratuitas, y que a nadie, hubiera nacido donde hubiese nacido, le faltaría un plato de comida que llevarse a la boca, ni que nadie, fuera de donde fuese, dormiría en la calle en Navidad nunca más.


Hoy me he levantado por la mañana y en el noticiario anunciaban una noticia que decía que, desde este día, la codicia, la avaricia, el egoísmo desmedido, la explotación y los abusos quedaban prohibidos y serian castigados con cárcel, que se acababa con la legitimación de la opresión de unos a otros como forma de vida, y que la clase obrera recuperaba la consciencia de clase.


Hoy me he levantado por la mañana y en el noticiario anunciaban una noticia que decía que, por fin, todos los seres humanos de este mundo, independientemente del color de piel que nos tiña el cuerpo, del Dios o No Dios al que adoremos, y del órgano reproductor que tengamos entre las piernas, nos íbamos a cuidar bien, ¡por fin!, las unas a los otros y los otros a las unas.


Hoy me he levantado por la mañana y en el noticiario anunciaban todas estas noticias para, seguidamente, decir que era una inocentada. 


Y me han entrado ganas,

de volverme a la cama,

y no saber nada de nada,

y he llorado de dolor,

y he gritado de rabia,

y he apretado los puños,

tan fuerte, fuerte, fuerte,

que la sangre ha brotado,

y he caído en el suelo,

aturdido y desplomado,

por este mundo despreciable,

tan asesino y miserable,

y por fin he recordado,

que es el día de los inocentes,

pero que el resto del año,

es el día de los culpables.


Es el día de los culpables,

es el día de los culpables,

es el día de los culpables,

es el día de los culpables...

miércoles, 10 de diciembre de 2025

¿CÓMO QUIERES QUE ESCRIBA UNA CANCIÓN?


 


¿Cómo quieres que escriba una canción...


... si nos has dejado en lo mejor, pedazo mamón?


Yo, al contrario que la mayoría, te conocí hace poco. De joven era más de las Spice Girls. Si es que estaba salío, qué le vamos a hacer.


Menos mal que con el tiempo maduré un poquito. Mi gusto se volvió algo más selectivo, y conocí a Maribel, que está loquita por ti y es de esas que te pone palote, ¡aunque no te toque!, y me redescubrió al Robe Iniesta, es decir, a ti.


Me caíste muy bien porque yo también prefiero ser un indio a un importante abogado. Escuché tus dos últimos discos y bastante cositas de Extremoduro. Me moló todo. Lo flipé con los dos últimos conciertos que hiciste en Málaga.


Y ahora que te estaba empezando a coger el puntito, coges y te vas. Pues sabes qué te digo: ¡ojalá te entierren con la picha por fuera, pa´que te la coma un ratón!


Bah, no me hagas caso. Si es que soy un so payaso. Como tú. Aunque hoy, más que gracia, nos has vuelto a escribir la canción más triste del mundo con tu despedida.


Hoy lloran los cantautores. Hoy lloran los poetas. Hoy lloran los filósofos. Hoy lloramos los amantes de la música, la cultura y el arte. Pero, mañana... ¡¡¡VAMOS A BAILAR, BAILAR, BAILAR, COMO UNA PUTA LOCA, BAILAR, BAILAR, BAILAR, COMO UNA PUTA LOCA...!!!


Robe, tío, que tú no necesitabas morirte para ser Dios, Dios, Dios... pero que sepas que muerto te seguiremos adorando hasta siempre, siempre, siempre.


Ah, no puedo despedirme de ti sin decirte una cosita: a mí también me encanta el olor a napalm por la mañana.


Gracias por tanto, poeta, filósofo, músico, maestro y amigo, Robe. Te amamos, y hoy, más que nunca, se nos ensancha el alma.  

domingo, 19 de octubre de 2025

HAY QUE ODIAR MÁS

 





Hay que odiar más.

Se odia poco.

Ningún psicólogo o poeta ha habido ni habrá, más que yo, 

que te lo diga.

Todo humanista aboga por amar. 

Amar más. A todo el mundo. En todas partes.

Ama.

Yo digo odia, y estrecha el alma.

Odia a los odiadores.

Odia a todo aquel que se quiere hacer rico con las necesidades de los demás.

Odia a los codiciosos y a los egoístas.

Rentitas, sionistas, estáis en nuestras listas.

Odia a los que explotan.

Odia a los fascistas.

Odia a ignorantes nostálgicos de una época negra que no conocieron.

Odia al que mira a su vecino con superioridad y desprecio.

Odia a los racistas.

Que se mueran los feos, dice la canción.

Que se mueran los que hacen cosas feas, digo yo.

Que se mueran, lenta y dolorosamente, los tipos duros.

Esos tipos duros que se han puesto tan de moda.

Que, como los acosadores de los colegios,

abusan de su poder para machacar al más débil.

Que se mueran ellos. Y los que les votan.

Trump, Netanyahu, Milei, Ayuso, moríos,

pero lenta y dolorosamente,

porque cosecharéis lo que sembráis,

y que se mueran quienes os admiran.

El mundo sería un lugar mejor si muriera mucha mala gente.

Pero siempre mueren los mismos. Los inocentes.

Los malvados se aprovechan de tu amor para hacer el mal.

Y les funciona.

Así que odia, joder, odia.

Pero canaliza tu odio.

Únete, organízate, lucha, ¡revoluciona!

El mundo os necesita.

El mundo necesita que señaléis a los bastardos.

Y que les hagáis pagar por sus bastarderías.

Necesita indignación, pero también reacción.

Que la maldad no sea impunidad.

Odio a los que miran a otro lado.

A los neutrales.

Cuando hay pobreza y hambre,

cuando hay gentes sin casa y casas sin gente,

cuando bombas matan bebés,

ser neutral es estar al lado del mal.

Y el pacifismo el mejor seguro de vida para los poderosos.

La revolución francesa no fue pacifista.

La revolución cubana no fue pacifista.

La revolución de los pueblos indígenas de América y África,

no fue pacifista.

Ellos tienen las armas, las policías y los ejércitos, es verdad.

Pero nosotros somos millones en todo el mundo.

Unámonos, organicémonos, luchemos, ¡revolucionemos!

Haz activismo, y activamente odia.

Odia, joder, odia.

Hay que odiar más. Se odia poco.


Porque en un mundo en el que la codicia se impone a la humanidad,

y el egoísmo prevalece frente al bienestar global,

ningún psicólogo, psicóloga, humanista o poeta, excepto yo, te lo dirá,

pero odiar es señal de salud mental.


Odio al ser humano, y tú lo sabes bien.

Aunque, todavía, sigo teniendo fe. 


Psicopoema de David Salinas, psicólogo y escritor. 2025.


domingo, 2 de marzo de 2025

AND THE OSCAR 2025 GOES TO


En un año con poco tiempo por culpa de una mudanza (grrr, malditas mudanzas, ¿existirá algo más estresante?), no he podido ver muchas de las películas nominadas este año a los Oscars. Se han quedado pendientes A complete unknown, Dune 2 (ni ganas que tengo. Me quedé dormidísimo con la primera), Aún estoy aquí, Nickel Boys y Wicked. Especial coraje me da no haber visto la cinta de Walter Salles, Ainda estou aqui en su título original. Me da pálpito y creo que se llevará algo de sus tres nominaciones; tiene pinta de peli de las que permanecen. Veremos.



De las vistas, Emilia Pérez, polémicas aparte, me decepcionó. Es entretenida, tiene momentos brillantes y Saldaña (con "ñ") está fabulosa y es favorita para ganar el Oscar a mejor actriz secundaria, pero es también alborotada, tiene canciones malas y el final parece haberse hecho a prisa y corriendo. No es ni de lejos la mejor cinta de Audiard, que a mí me enamoró con De óxido y hueso (él y, sobre todo, Marion Cotillard, dicho sea de paso). The brutalist, otra de las grandes favoritas, es peor todavía. Larga, excesivamente larga (casi tres horas y media), y tediosa, pesada, insoportable. Aún así, Brody suena fuerte como actor principal, y si se lo lleva, se lo merece. A no ser que se lo quite Ralph Fiennes. El británico hace un trabajazo en Cónclave, un filme de intriga ambientada en El Vaticano, de los que mantiene el interés del espectador de principio a fin. Me ha gustado, aunque no es destacable; quizá se lleve el de guion adaptado y banda sonora.




De las nominadas a mejor película que yo haya visto, las que más me han gustado han sido La sustancia y Anora. La primera es una bizarrada, una alegoría que deviene en grito de rabia (o vómito de sangre, según se mire) contra la sociedad del culto al cuerpo. Espero que se lleve algo. Aunque mi favorita para los grandes premios es Anora. He de reconocer que la cinta de Sean Baker (del que quiero ver mucho más) me aburrió durante todo el primer acto (es decir, durante casi tres cuartos de hora de película), pero luego se vuelve todo lo contrario: delirante, divertidísima, me arranca carcajadas a cada momento, los diálogos y situaciones fluyen a velocidad de vértigo y, además, son tan naturales y creíbles que te metes de lleno. Te enamoras de la peli. Si no se lo quita La sustancia, se llevará el Oscar a mejor guion original, y espero que también el de mejor director y película (y digo esto solo a expensas de saber cómo será Aún estoy aquí).




Sin embargo... si algo ha destacado este año, en lo que a cine internacional se refiere, ha sido el cine de animación. Hemos presenciado uno de los mejores años del cine de animación de los últimos tiempos. Todas las películas nominadas, Robot Salvaje, Inside Out 2, Memorias de un caracol y Flow (no he visto la última de Wallace y Gromit, pero seguro que también es buenísima, como las anteriores), me gustan más incluso que Anora y La sustancia, y se merecen un hueco en lo más alto de la colección de cualquier fan del género. El cine de animación bien hecho, o muy muy bien hecho, como el de este año, es inteligente, es original y creativo, es divertido, es emocional, es profundo y es inspirador. 4 joyas + seguramente una más que ningún cinéfilo se puede perder, y cualquiera de ella se merece el Oscar. Este año, los dibus han ganado a la imagen en carne y hueso.



En cualquier caso, ¡viva el cine, y larga vida al cine de animación! And the Oscar goes to... 

lunes, 9 de diciembre de 2024

¿POR QUÉ THE OFFICE ES THE OFFICE?

 



¿Qué añadir yo, a estas alturas, sobre The Office? Y es que he sido tardío en verla, acabé hace solo una semanas. Trataré de contar mi experiencia y los motivos que hacen que para mí The Office sea tan especial.


En primer lugar, el estilo, que, claro está, no nace de The Office USA, sino de la versión original, la UK (todavía la tengo pendiente, pero la veré sí o sí). Trataré de explicarlo de forma clara: es una idea súper brillante mezclar un humor tan absurdo, unas escenas y diálogos tan delirantes, con el formato tan realista del documental. He pasado auténtica vergüenza ajena, me he reído hasta doler al mismo tiempo que quería esconder la cabeza porque algunas escenas (las mejores de la serie) causan un estupor tal que la risa que te sobrecoge es totalmente nerviosa. Estás pensando "esto es real", pero no, no lo es, es absolutamente inventado y exagerado, solo que te lo cuentan de forma que parece real y, además, conecta con algo tuyo, con algo que has vivido, solo que no de manera tan histriónica y surrealista. Claro, luego, encima, están esas miradas a la cámara, encarnadas sobre todo en el personaje de Jim Halpert, buscando constantemente la complicidad del espectador, diciéndole "¿Tú también estás viendo lo mismo que yo? ¿Te ha pasado a ti también alguna vez? WTF?" Sublime.


Por otra parte, están los personajes, que se acaban convirtiendo en tu familia. De hecho, The Office es de esas series largas que cuando te las acabas te dejan un gran vacío, echas de menos a su gente, tienes que hacer tu duelo. Por supuesto, quien se lleva la palma es Michael Scott (a Steve Carell le tendrían que haber dado todos los premios del mundo por su trabajo). Ese personaje que todos, hay quien más, hay quien menos, llevamos dentro, tan tan tan necesitado de atención, de amor, al fin y al cabo, y que con tal de conseguirlo es capaz de cualquier cosa, llegando a actuar de manera desesperada, dando penita, sí, pero también enterneciendo, ganándote, para toda la vida. Y es que a Michael Scott ya lo podemos poner en el Olimpo de los dioses, junto a Homer Simpson y a Tony Soprano, monstruosos personajes que en la vida real seguramente causarían nuestro más profundo desprecio, pero que en la ficción amamos, adoramos, y se nos quedan guardados en nuestra memoria, tanto cognitiva como emocional, para siempre. Sin embargo, no solo de Michael Scott se nutre The Office (de hecho, tras su marcha la serie no se resiente tanto como habría cabido esperar). ¿Qué decir de esa confraternidad entre Jim y el espectador? (En la vida hay que ser como Jim Halpert, ¡qué buen tipo!) ¿O de la ternura de Pam? ¿Y de la encantadora relación de amistad/amor entre ambos? ¿Y de las contradicciones de Dwight, que venera a Michael pero desea fervientemente su puesto?¿Y del resto de la oficina, cada uno y una con su pedrada bien dada en la cabeza, pero con los que todos podemos llegar a identificarnos?


Y es que gracias a eso, a la identificación con la vida y ser de los personajes, a que las situaciones y los protagonistas de las mismas nos parezcan tan familiares y cercanos, y por supuesto, a un humor que, a pesar de no tener golpes de efecto ni risas enlatadas (o precisamente gracias a eso), es cómico sin hacer comedia, solo dejando que la comedia sea, nazca, por la natural interacción de unos personajes con otros, The Office entra en el top de las mejores sitcoms de todos los tiempos, quizá solo superada por Friends. O no. Da igual. Lo seguro es que ahí está, entre las mejores, ya que cada cual elija la suya. Yo me quedo con las dos y con alguna más. El caso es que esto sucede así porque The Office hace algo más que entretener y provocar risas.


Te cae bien. Te cae muy bien. Es más, te enamora. Y te enamora tanto que cuando se termina, tienes que hacerte esta cíclica pregunta que solo surge en ti muy de cada cuando una vez, cuando se van los mejores, y que es: ¿¿¿qué coño hago ahora yo con mi vida???




domingo, 10 de marzo de 2024

MIS FAVORITAS PARA LOS OSCARS 2023






Un año más vuelvo para hacer mi análisis y quiniela particular de las películas favoritas para los Oscars. Esta vez no me dio tiempo a ver todas, se quedaron fuera Maestro, American Fiction y The zone of interest. Interesado especialmente en esta última que todas las críticas coinciden en describir como una radiografía de la banalidad del mal. Ojo con que no dé la sorpresa.


Y sin más dilación, de menos a más, ¡ahí van mis favoritas!


7. BARBIE. Nota: 5. Una comedia divertida y con buenas intenciones, en la que su dúo protagonista, Margot Robbie y Ryan Gosling está muy inspirados, especialmente él. Sin embargo, está muy muy lejos de ser considerada una obra mayor. De hecho, es infantil. Que no es que muchas películas destinadas a un público más joven no sean grandes películas, y ahí están Disney y Pixar como mejores ejemplos, pero Barbie me pareció banal: divertimento y un mensaje bueno aunque demasiado evidente. Además, no creo que Barbie sea el mejor modelo de feminismo. Yo le daría el Oscar de secundario a Gosling antes que a Downey Jr., y se le haría justicia por la inolvidable interpretación que nos dejó en La La Land.


6. PAST LIVES. Nota: 5´5. La opera prima de Celine Song es una historia bonita, profunda, emocionalmente inteligente, contada con honestidad y pureza, pero... se me hizo un tanto aburrida. Ideal para un frío domingo por la tarde, no lo suficientemente merecedora quizá para llevarse un Oscar. Aunque, buen debut, habrá que seguir a esta guionista y directora de cerca.




5. OPPENHEIMER. Nota: 5´5. No es ni de lejos la mejor película de Nolan y sin embargo es la que le puede dar más éxitos. El film de tres horas de duración está contado con ritmo y estilo, no se me hace pesado, a pesar del largo y seguramente excesivo metraje. Pero es que me interesa tan tan poco la historia del descubridor de la bomba atómica que todo lo que pasa me es bastante indiferente. Como la misma película.




4. Killers of the Flower Moon. Nota: 6. El buen pulso narrativo de un Scorsese todavía en forma a sus 81 años de edad consigue que una película con, de nuevo, un metraje excesivo (una triste constante en el cine actual), no se haga pesada. Claro, no está solo, y las excelentes interpretaciones del trío protagonista le ayudan mucho, sobre todo, para mí, un DiCaprio que a pesar de no estar nominado quizá haga la mejor actuación de toda su carrera porque es en la que menos se parece a él mismo. Alejada de las mejores obras del director, nos cuenta sin embargo una historia más interesante de lo que parece, que profundiza en la naturaleza no solo de un grupo de hombres violentos, avariciosos y sin escrúpulos, sino en la misma esencia de todo un país: América.


3. Anatomie d'une chute. Nota: 6´5. Un telefilm inteligente, pero un telefilm, al fin y al cabo. Lo mejor sin duda es el brillante guion, que tras la apariencia de un thriller jurídico nos cuenta algo mucho más profundo, y que no va solo sobre la crisis relacional de un matrimonio, sino que se adentra en lo más profundo de la vanidad masculina y la frágil necesidad del hombre de ser admirado por su pareja. Las interpretaciones son buenísimas, y asombra la del niño (¿niño, seguro?, guau). Pero, la ejecución de la obra se me antoja demasiado pueril o correcta o no sé muy bien qué, solo que hace que la película sea, a pesar de todo, difícilmente perdurable.


2. Pobres criaturas. Nota: 7. Interesante comedia-experimento del siempre original, pero no siempre querido, Lanthimos. A través de la mirada limpia y curiosa de Bella Bexter descubrimos un mundo imperado por el ego frágil y vanidoso de los hombres. Una Bella-Stone maravillosa, libre del Súper Yo, de las imposiciones y categorías sociales, que es capaz de disfrutar del sexo sin complejos y de llorar con toda naturalidad por el sufrimiento de los más débiles, mostrando una empatía humana libre del condicionamiento cultural y sistémico que nos hace tan egoístas e insensibles. Quizá no es la obra maestra que han querido ver algunos, pero es, al fin y al cabo, una buena película. Emma Stone, ¿la mejor actriz del mundo?, se merece un nuevo Oscar, y el de guion adaptado también debería llevárselo, además del de maquillaje y peluquería y vestuario.


1. The Holdovers. Nota: 8. Grande Payne, muy grande. Hermosa película sobre la relación que surge entre tres personas de caracteres muy distintos pero que comparten ausencias y soledad. Giamatti y Randolph está monstruosos y deberían llevarse sendos Oscars a actor principal y actriz secundaria. Yo le daría también el de mejor película, claro está, y en cuanto al de guion original tendrá un duro rival con Anatomía de una caída; se lo merecen las dos. Una película que nos ayuda a romper nuestros esquemas personales de juicio sobre los demás y a darnos cuenta de que cualquiera, hasta el más inesperado, puede convertirse en un amigo. Una historia que se queda.


Respecto a la participación española, aunque no creo que sean las mejores en sus categorías, ¡desear mucha suerte a La sociedad de la nieve de Bayona y a Robot Dreams de Berger!


Y hasta aquí, ¡la suerte está echada! Solo queda ver qué pasa y escuchar de nuevo esa famosa frase de "¡And te Oscar goes to...!". Vaya para quién vaya, como siempre digo, al final ganan las historias, al final, ¡gana el cine! ¡Un abrazo!